Del campo al atelier: logística lenta con propósito
Mover alimentos y materiales con respeto exige rutas cortas, embalajes reutilizables y calendarios realistas. La cadena de frío convive con mochilas de yute y cajas marcadas a mano, mientras un mensajero conoce por nombre a gallinas y tornos. Esta logística no presume velocidad; presume cuidado. Menos kilómetros, menos roturas, más caras conocidas. Cada entrega se vuelve encuentro y cada firma, compromiso compartido.